[Cine][list]
[Revistas][bleft]

A los 98 años, falleció Mariano Mores

“Y yo q pensé que eras eterno...Mi súper hombre. Hubiera querido tenerte toda la vida conmigo. Y te fuiste nomás...Y donde sea que llegaste sé que arrancó una fiesta. Con tus hermanos. Con tus amigos del alma. Con tu hijo y el amor de tu vida que hace un tiempo ya te vienen esperando. Y seguro estarás al piano...Llenándolos a todos de tu talento, de tu música, que sí eternamente vivirá”, escribió la conductora de TV y nieta de Mores, Mariana Fabbiani, en Instagram.


Acompañando el mensaje con una foto con su abuelo, completó: “Grande entre los grandes. Héroe de mi vida. Hombre de roble. Tu sencillez y tu don serán mi inspiración siempre. Gracias por los juegos. Por los consejos. Por la alegría. Por tu poderosa fuerza. Cómo te voy a extrañar...Abuelito...Maestro...Buen viaje. Nos hablaremos a través de tu música. Siempre. Gracias”.

"Adiós ABUELO querido!!!! Te voy a extrañar mucho!! pero tu recuerdo y tu música estarán siempre en mi. Gracias por tu ejemplo de Vida. Q.E.P.D", escribió por su parte Gabriel Mores en las redes sociales.

Mariano Alberto Martinez

Nacido en el barrio porteño de San Telmo en 1918, fue hijo de una pareja fanática del tango que se anotaba en cada concurso que hubiera y un abuelo flautista que insistía para que el chico estudiara algún instrumento musical y se transformara en un artista mayor.

Compositor central del tango desde que se diera a conocer a fines de la década del 30', Mores atravesó todas las épocas de la música porteña, habiendo dejado joyas musicales imperecederas como "Uno", "Cafetín de Buenos Aires", ambas con letra de Enrique Santos Discépolo; "Adiós Pampa mía" y "Taquito militar", entre muchas otras.
Deja tu comentario
  • Blogger Comenta usando Blogger
  • Facebook Comenta usando Facebook
  • Disqus Comenta usando Disqus

No hay comentarios :

Gracias por brindarnos tu opinión. Te pedimos que lo hagas con respeto hacia los demás y utilizando todas las letras, así podemos entendernos mejor. Saludos.


.
.
.
.